Este tema, que ya comienza a generar conversación en el ámbito del rap hispanohablante, llega con una producción impecable a cargo de Hydro, productor con quien Orion ha mantenido una colaboración constante a lo largo de los años. Cabe destacar que tanto Hydro como otros miembros de su círculo cercano han sido entrevistados en el canal de YouTube del colectivo, lo que permite al oyente conocer con mayor profundidad el contexto creativo detrás de esta obra. La canción no solo reafirma la identidad artística de Orion, sino que también se inscribe en una suerte de diálogo implícito con la reciente controversia generada en torno a las figuras de Akapellah y Residente, posicionándose como una declaración de principios dentro de la escena.
Para comprender la solidez de esta propuesta, es necesario repasar la trayectoria de Víctor Álvarez, nacido en Caracas en 1991. Su inclinación musical se manifestó desde temprana edad; a los seis años ya interpretaba música folclórica venezolana en diversas fundaciones dedicadas a la preservación de estas tradiciones. Este contacto inicial con el ritmo y la lírica sentó las bases de su sensibilidad artística. No obstante, su verdadero ingreso al universo del rap se produce en 2007, cuando conoce a Hydro, Thunder, Lince y Zeus, integrantes de SPL CLAN. La influencia de este colectivo sería determinante, y en 2010, gracias a la postulación de Browins y Ache, Orion formaliza su entrada al clan, dando inicio a una etapa que marcaría su evolución musical.
El año 2013 representa un hito en su carrera con el lanzamiento de “Mis raíces”, su primer disco dentro de SPL CLAN. Este álbum, compuesto por trece temas realizados en colaboración con todos los miembros del grupo, destacó por ser uno de los primeros trabajos del colectivo en contar con un videoclip oficial. Entre las canciones que conforman este proyecto, “Siente el ritmo”, grabado junto a Akapellah, se convirtió en uno de los temas más reconocidos de su repertorio inicial. Posteriormente, Orion continuó explorando distintos matices sonoros: en 2015 publicó el EP “Inefable” junto a Ache, y en 2017 lanzó “Seducción”, un trabajo en el que participó Truko, lo que evidenció su capacidad para adaptarse a diferentes formatos y colaboraciones.
A partir de 2019, Orion LCDO emprende su carrera como solista bajo el sobrenombre de “La constelación del oeste”. En ese año presenta “LCDO”, un EP de corte afrobeat que muestra su voluntad de experimentar más allá del rap convencional. Esta exploración continúa en 2022 con “CHILITO”, donde incursiona en géneros urbanos y produce dos videos musicales que acompañan la promoción del material. Sin embargo, su producción más reciente incluye sencillos como “EX”, “PIKA PIKA”, “LÁGRIMAS” y, finalmente, “Yo si soy rapero”. Este último tema condensa, en su propia enunciación, toda la trayectoria previa del artista, funcionando como una síntesis de sus influencias, aprendizajes y convicciones estéticas.
Lo que hace particularmente relevante a “Yo si soy rapero” es que no se trata de una afirmación gratuita, sino de una conclusión respaldada por más de una década de trabajo constante. Desde sus inicios en el folclor venezolano hasta su integración en SPL CLAN, pasando por una serie de lanzamientos que abarcan desde el rap más ortodoxo hasta el afrobeat y los ritmos urbanos, Orion ha construido un camino que legitima su voz dentro del género. Este sencillo no solo reivindica su lugar en la escena, sino que también ofrece una respuesta madura y fundamentada a quienes cuestionan su autenticidad.
En definitiva, “Yo si soy rapero” se erige como una pieza que trasciende la anécdota musical para convertirse en un manifiesto personal. A través de su lírica y su propuesta sonora, Orion LCDO demuestra que el rap no es para él una pose ni una moda pasajera, sino un estilo de vida asumido con coherencia. Su historia, marcada por el esfuerzo colectivo, la experimentación y el respeto por sus raíces, queda plasmada en cada compás de este tema, dejando claro que, después de todo este recorrido, no cabe duda de que sí es rapero.